Blog original de una francochilena que vive en París.
Verídico, contado por una francesa “vaca”:
“Una vez tomé el último metro. Una tropa de flaytes subió a mi vagón., Yo iba sola y empezaron a molestarme….Me dijeron “abre las piernas” y me empezaron a forcejear, yo traté de arrancar pero me encerraron, pretendían violarme.
En eso sube una malgrebina (persona originaria de los países del norte de África). Ella comenzó a gritarles para defenderme y para que me soltasen. Les pidió que me dejaran tranquila. La agarraron a ella.
En eso llegamos a una estación. Yo aproveché de bajar, salir del metro e irme a casa a pie muerta de susto. Desde entonces nunca más tomo los vagones del metro donde no va nadie.”
FIN DE LA HISTORIA, la francesa “vaca” cambió de tema….
Cochayuya: Espera, espera, espera un poco….¿y qué pasó con la chica que te ayudó?.
Vaca desgraciada: “No sé, me da igual. Los flaytes no la dejaron bajarse”.
Cochayuya: ¿Y no llamaste a la policía, no avisaste en el metro, no le pediste a alguien llamar a seguridad para avisar que la podían violar, asaltar etc?.
Vaca CTM: Me da igual lo que le haya pasado a la mina. Yo me preocupo por mí pellejo y por el resto ni ahí (je m’en fous!).
Moraleja: Cuando alguien le cuente algo así, ni cagando pierda tiempo en su amistad. Esta es una de las francesas más malas que he conocido en mi vida y cuando nos contó esta historia, terminé de comprobarlo. Ni una miserable gota de agradecimiento ni de preocupación por la persona que la ayudó.